No se sabe a ciencia cierta cuándo comenzó esta épica historia. Lo cierto es que corría el año 1995 cuando guateque tras guateque, Dani y Niko, que siempre quedaban abrazados el uno al otro botella en mano en lo alto de la rambla de Benipila, situada en la ciudad de Cartagena, comentaban la posibilidad de formar un grupo. Niko ya provenía de otros grupos, y el último en que estaba se le empezaba a quedar pequeño a parte de ciertas diferencias con algunos componentes, que por haber dado tres conciertos se creían los Jim Morrison de los 90. Dani no tenía ni puta idea de tocar la guitarra (de hecho, por no tener no tenía ni guitarra), pero daba igual. Se hablaba, se hablaba, se hablaba...

Poco después se comentó esta idea a Raquel, hermana de Niko y bajista del mismo grupo entonces, y también creyó buena la idea. El caso es que llegó el verano del 95, y Niko y Raquel se fueron de veraneo a Alcázar del Caudillo, un pueblo de mala muerte en pura estepa castellana donde por no haber no había ni un bar. Hartos de recojer cráneos de animales muertos para barnizarlos, ambos hermanos decidieron hacer algo más productivo y, cogiendo una vieja guitarra con tres cuerdas, empezaron a componer. De esta época datan temas como "Injurias", "Maldito seas por siempre, Señor", "Inquisición", "Akosada" o "Más vale prevenir".

A aquél verano le sucedió el otoño, y en septiembre los tres amiguetes se volvieron a encontrar. ¡Cuán grande sorpresa se llevaron cuando advirtieron que Dani se había comprado una guitarra!, era la guitarra más jevi del mundo, eso sí, pero una guitarra!. Quedaron para tocar los tres juntos en casa de Raquel, y Dani apareció con la guitarra dentro de su flamante funda, una bolsa de basura azul (por cierto que esa funda marcó historia, ya que la usó bastante tiempo).

Una vez reunidos los tres, faltaba encontrar un batería y un local, y se pensó en Diego, batería del grupo anterior de Raquel y Niko, grupo que por cierto llegaba ya a su fín. Este aceptó y, como él tenía cochera, se empezó a ensayar allí. ¡Aún se huele en el ambiente ese primer ensayo entre bidones de aceite y latas de conservas!

Una tarde, en la rambla de Benipila, entre litro y litro, Niko comentó a otro allegado amiguete, Rubén, la necesidad de encontrar una voz para el grupo, y Rubén se ofreció para tal empeño. Informado todo el grupo, se dispuso un nuevo ensayo en el que Rubén llevó tres cajas de cerveza para una mejor interacción entre el grupo. El ensayo fué una mierda, pero allí surgió el nombre del pequeño fenómeno que cada vez iría a más: EL KOÑO DE LA BERNARDA (tomado de la obra "La casa de Bernarda Alba" de Federico García Lorca, momento informativo y cultural). El nombre se eligío entre una baraja de ilustres candidatos como MÉATE FUERA, JARABE DE LITRONA o BORBONES MUERTOS.

Y así, cuatro hombres y una mujer fueron acusados de un delito que sí habían cometido (el de coger el más terrible instrumento de lucha, la música), fueron exiliados y buscados por la sociedad. Si usted tiene algún problema (en organizar conciertos, por ejemplo), no dude en llamarlos. Ellos le encontrarán a usted, y responden al nombre de el equipo K (EL KOÑO DE LA BERNARDA).

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